Mi Perro Tiembla Mucho. ¿Por Qué Puede Estar Pasando?

¿Te ha pasado que ves a tu perro temblando y no tienes idea de por qué lo hace? Es normal que cuando vemos que nuestro perro tiembla mucho nos cuestionemos qué puede estarle afectando, sobre todo siendo nuestra primera mascota o como es mi caso, siendo una madre canina sobreprotectora.

Cuando esto ocurre comenzamos a evaluar en entorno, si hay algo inusual que pueda estarlo perturbando, algún ruido reciente, mueble fuera de sitio, persona desconocida cerca, etc. Incluso llegamos a preguntarnos si el motivo estará dentro de él, algún miedo, ansiedad o pensamiento negativo que lo haga reaccionar de ese modo.

Pero antes de comenzar a tratar de pensar cómo tu perro, de ver el entorno como él lo vería o tratar de agudizar el oído para sentir lo que pueda estar molestando, toma en cuenta que los factores son muchos y en ocasiones puede haber más de uno en el mismo momento o lugar haciendo que tu perro tiembla como gelatina.

Si bien existen motivos reales que pueden hacer que nuestro perro tiemble, no siempre se tratará de una enfermedad grave o síntoma de alguna patología. A veces, el motivo puede ser tan superficial como el frío y yo como madre, puede que exagere al respecto.

Por eso debes informarte, conocer los motivos que pueden hacer que tu perro reaccione de este u otro modo, ver qué factores coinciden y cómo actuar al respecto dejando de lado el pánico maternal que, en lugar de hacerte reaccionar de una manera lógica y sensata, tiende a hacerte llegar corriendo al veterinario con todo un espectáculo encima por algo sumamente sencillo.

Cuestión de Raza

Lo primero que debes considerar es la cuestión de la raza. Si piensas “mi perro tiembla muy seguido, parece como que anda por la vida a otra velocidad” pero es un Yorkshire, puedes estar un poco más tranquila.

Existen razas propensas a sufrir de temblores a mediana edad y entre las razas más temblorosas de perros están los Yorkshire, Samoyedo, Chihuahua, Dálmata, Caniche, Pincher, Bulldog inglés, Doberman, Weimaraners, Labrador y en general, los perros de agua.

Entonces, si tu perro pertenece a alguna raza de las anteriores, especialmente si es Chihuahua, Pincher o Yorkshire, puede convertirse en una gelatina por ver una mosca pasar, miedo, alegría, emoción, escuchar agua correr y creer que es hora del baño o prácticamente por cualquier cosa.

Motivos Físicos

Entre los motivos físicos el más común es el frío y les ocurre exactamente lo mismo que a ti y a mi cuando dejamos la chaqueta en casa.

Cuando las temperaturas bajan veo como mi perro tiembla y busca acostarse en lugares más cálidos, por donde marca el paso de las tuberías de agua caliente o sobre algunas mantas que consigue robarse.

Al igual que en nuestro caso, con arroparlo, abrigarlo o simplemente darle calor de algún modo, los temblores cesaron y lo vimos más tranquilo.

Otro motivo común es la fiebre, que al alterar su temperatura interna le provoca algunos espasmos en los músculos que, a pesar de no hacer frío hacen que su cuerpo reaccione como que sí. En este caso tomar su temperatura antes de entrar en crisis sería lo ideal, pero si eres una madre primeriza o nerviosa como es mi caso, respirar hondo y llevarlo a revisar es una buena opción.

En caso de que tu perro se encuentre bajo algún tratamiento médico, revisa el prospecto interno del medicamento, ya que puede ser un efecto secundario causado por él mismo. De ser así, consulta al médico veterinario que lo recetó en primer lugar sin suspender el tratamiento a menos de que te lo indiquen lo contrario.

La hipoglucemia o baja de azúcar es un motivo de temblor en perros pequeños, creando contracciones musculares en busca de azúcar para compensar y seguir con el funcionamiento adecuado de su pequeño cuerpecito, en este caso, darle de comer debería ser suficiente.

Otra causa de temblor pero que puede ser deducida con mayor facilidad es el dolor. Mi perro es muy expresivo y una vez que te acostumbras a lo que quieren decir con los ojos o a ver si están bien o no con solo mirarlos, podrás notar fácilmente si es dolor lo que los afecta tanto como para temblar.

Los problemas neurológicos por su parte ya son un poco más delicados. El síndrome de Shaker o la epilepsia, por ejemplo, son problemas que causan grandes sacudidas en nuestros pequeños amigos, pero esto generalmente se sabe luego de un par de idas al veterinario y algunos estudios pertinentes.

Otras Convulsiones

Conocido también como el Síndrome del Perro Blanco, el síndrome de Shaker produce una inflamación en el cerebelo del can que exterioriza con temblores involuntarios y afecta a todo tipo de razas, colores y tamaños a pesar de ser más común en razas pequeñas.

Si tu perro convulsiona por enfermedades neurológicas debes tener especial cuidado con él, no tratar de detenerlo cuando tiemble, no meter las manos en su boca y sobre todo no entrar en pánico.

Es importante que cuides su entorno, que no pueda lastimarse con nada durante sus espasmos, cuides suministrarle el medicamento adecuado siguiendo al pie de la letra su tratamiento y hacerles seguimiento a sus sacudidas para conversarlas con el médico y de este modo también, evaluar que tan efectivo es el tratamiento que le estás dando.

En cachorros, el moquillo suele tener como síntoma los temblores constantes, así como lo tienen algunas enfermedades a parte de las neuronales, por ello si descartas todos los factores que estoy mencionando aquí, es posible que el veterinario tenga una respuesta acertada, pero recuerda evaluar todo el contexto.

Los problemas musculares o el desgaste muscular, también puede acarrear temblores como consecuencia. Esto puede ocurrir por deficiencia de algún nutriente o vitamina o por exceso de ejercicio, y de ser este el caso, es normal que los temblores ocurren estando en plena actividad o realizando tensión en algún músculo y que desaparezcan estando en reposo o acostados.

Y por último entre los motivos físicos comunes que causan temblores en nuestros amigos caninos, tenemos la edad. Puede que tu perro tenga solo 10 años y lo veas como un niño en plena juventud, pero debes estar consciente de que los achaques que padecen nuestros abuelos a los 70 años, los padecerán ellos estando mayores.


A edades avanzadas pueden llegarles enfermedades articulatorias, esto quiere decir que tu perro debe guardar reposo, seguir un tratamiento médico para ello, recibir atención y cariño y, si fuese humano, ya estaría en su edad de usar bastón.

Además, existen también motivos emocionales que hacen temblar a tu perro.

Motivos Psicológicos

Si nunca has pisado o dañado por accidente su juguete favorito o has dicho “galleta” refiriéndote a algo que no sea su premio, puede que no estés segura de lo que hablo. Pero sí, los perros son como niños pequeños que se molestan en exceso o se emocionan en exceso, pero que aparentemente desconocen los términos medios y no pueden sentir esta u otra emoción solo un poco.

El miedo, por ejemplo, los afecta presentándose a modo de estímulo externo, que en ocasiones puede ser extremo como un ruido fuerte, un temblor, gritos o explosiones, y en otros casos que ya depende de la personalidad de tu can puede ser algo más simple.

En mi caso, mi perro tiembla mucho al ver una hoja siendo arrastrada por la brisa, o para decirlo de manera más simple, él le teme al viento.

En este caso es cuestión de observar su comportamiento y lenguaje corporal, si baja la cola y las orejas a la hora de comenzar a temblar, como se ven sus ojos, y entre otras cosas: evaluar los factores externos cuando el perro tiembla.

Esta conducta tan curiosa también puede ser producto de ansiedad. Si tienes un perro que se vuelve loco cada vez que sale, que acostumbra correr por todos lados y dejaste de sacarlo dos días, es probable que esa energía acumulada lo lleve a sentir ansiedad y exteriorizar a modo de temblores.

Algo así como cuando esperas a alguien que va tarde y comienzas a martillear con los dedos o a mover un pie como si tuvieses un bicho encima, tal cual.

Por último, es perfectamente común que los perros tiemblen por excitación. Cuando lo vas a sacar a caminar, darle algún premio o comida especial o simplemente cuando llegas a casa, es como si sintiera tanta felicidad que todos sus músculos estuvieses ronroneando. En este caso simplemente es alegría y su raro y lindo modo de mostrarlo.

Sea cual sea la reacción o comportamiento inusual que lleve a cabo nuestro peludo compañero, es de suma importancia que conserves la calma. Ahora conoces los motivos por los que estos temblores pueden estar ocurriendo. Desde que aprendí todas las variables que existen a parte del frío y la epilepsia, cuando veo que mi perro tiembla respiro hondo y observo con calma que hay en el alrededor antes de crearse teorías extrañas.

De todos modos, es importante que siempre, aunque no haya nada “inusual” que observar mantengas un ojo en el comportamiento de tu mascota y lo lleves periódicamente a revisiones médicas, de este modo si ocurre algo extraño o hace algo que no es propio de él o ella, lo notarás de inmediato.

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